Un bosque para una admiradora de la luna

Esta casa, construida por el Arq. Benjamin Garcia Saxe para su madre en Avellanas, Guanacaste, contiene una reinterpretación del bambú como material constructivo.

Está hecha para observar el trayecto de la luna, elemento que a lo lejos lo une a su madre. El diseño permite áreas de juego entre los claroscuros a través de las paredes de bambú como si el bosque se internara en la casa, dando un juego de luces que transita por la residencia mientras avanza el día, logrado esto gracias a su orientación.

Por medio de la utilización de materiales de la zona se logró una intervención arquitectónica de bajo costo pero de gran eficiencia, que permite un confort al usuario dada la eficiencia climática en el diseño. El bambú que fue cortado para ser utilizado como cerramiento traslúcido permite vincular el día y la noche con el interior de este hogar.

El proyecto tiene un desarrollo constructivo que mezcla la utilización de concreto, metal, bambú, yute, madera de teca y cubiertas de láminas de zinc.

La vivienda consiste en tres módulos que convergen en un patio central.  En los mismos encontramos el módulo privado que contiene el dormitorio principal, uno semipúblico y en el último se encuentre la cocina y la sala. Los módulos más públicos llevan el cerramiento traslúcido del bambú y en el privado se da la aplicación del yute para dar la privacidad necesaria en la habitación.


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La vivienda está construida sobre pilotes, protegiéndola así de posibles inundaciones y típicas escorrentías del terreno. La edificación remata en la zona superior con un tapichel en forma de cono y sobre éste, a modo de sombrilla, se desarrolla un techo de amplios aleros que protegen contra las lluvias del invierno y la insolación del verano, construido con láminas de zinc de hierro galvanizado con un pequeño monitor en la junta superior, que permite que salga el aire caliente de la edificación.

Este albergue convertido en hogar demuestra el cariño con el que fue diseñado. Su configuración para que se pudiera ver la luna y así sentir cercanía a lo lejos transforma esta casa en un aposento de amor que se traduce en espacios llenos de confort y detalles personales que ningún dinero podría pagar.

Arquitecto: Benjamín García Saxe

Locación: Avellanas, Guanacaste

Año: 2010

Fotografías: Andres García Lahner,

One Comment

  1. Carlota Eugenia Chaves Mora
    August 23, 2011 at 2:28 pm · Reply

    ¡Maravilloso! … realmente admirable …

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